Glosario
Navegue por el complejo mundo de la gestión de divisas con nuestro completo diccionario de términos y definiciones financieras.
A subsidiary is a company, corporation or limited liability company whose controlling interest is owned by another company.The company with a controlling interest (more than 50% of the subsidiary's voting stock) is known as the parent company.The subsidiary, which is recognised as a legal entity in its own right, must comply with the national laws, and any local laws if necessary, of where it is located, regardless of where the parent company is based.One of the dilemmas faced by any company going international and setting up a subsidiary in a country with a different currency to that of the parent company is currency management. The equities, assets and liabilities of the subsidiary are subject to foreign currency risk if they need to be converted into the parent company's functional currency for accounting reasons.Depending on the company’s internationalisation strategy, it may be more advantageous to finance the subsidiary directly from the parent company, or for the subsidiary to bank locally.
Swap automation makes reference to the automated coordination and adjustment of payment and collection timing to optimise cash flow management in conjunction with foreign exchange hedging activities. This technology ensures that settlement dates for hedging instruments align optimally with underlying commercial cash flows, reducing funding costs and improving overall treasury efficiency whilst maintaining hedge effectiveness.
Ensuring a perfect match between the settlement of commercial transactions and the corresponding FX hedges —especially if the latter were taken long before— is next to impossible. To bridge the gap between these positions, swapping is necessary. It is the ‘cash flow moment’ of FX risk management. Swaps allows treasury teams to either: perform early draws on existing forwards or roll over existing forward positions.
However, swapping is complex and resource-intensive. This complexity carries operational risks —including fraud risk— derived from manual execution. That is why they need swap automation to free up resources and remove a series of operational risks and costs. Whether they need to anticipate or roll over FX derivatives transactions linked to payments/collections, treasurers can execute the process in just one click using Kantox’s Currency Management Automation solution.
A SWIFT payment is a cross-border payment processed through the Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication international payment network. This procedure is internationally recognised as the fastest and most secure system for sending financial messages internationally.The SWIFT international payment network sends more than 15 million payments every day and has not lost the documentation of a single transfer in its over 40-year history. Any failure to send funds to their payment destination is due to errors in the details included in the SWIFT payment.The vast majority of the world’s interbank network use SWIFT. Over 10,000 financial institutions worldwide operate in over 200 countries and territories with SWIFT.
The tail risk is the probability and potential impact of extreme, low-probability currency movements that fall outside normal market expectations and could cause disproportionately large losses. Tail risk events are characteristically unpredictable and can overwhelm standard hedging strategies, requiring specific consideration in risk management frameworks and potentially specialised hedging approaches or contingency planning.
Lack of automation may lead finance teams to neglect some currency pairs that can be a major source of FX risk.
In fx risk management, a take-profit order is a conditional trading instruction that automatically secures favourable exchange rates when markets move in the organisation's favour beyond specified levels. These type of conditional orders enable companies to benefit from positive currency movements whilst maintaining systematic budget rate protection, effectively allowing for potential outperformance of budget targets when market conditions are advantageous.
In Currency Management Automation, take-profit orders are paired with stop-loss orders (another type of conditional order) aimed at locking-in favourable exchange rate movements. In order to avoid duplicating the volume of hedging, stop-loss and take-profit orders automatically cancel each other. For this reason, they are known as ‘OCOs’, or One-Cancels-the-Other.
Un “Target Redemption Forward” o una “Target redemption Note” son productos financieros estructurados que engloban una serie de contratos a plazo. Estos productos ofrecen al comprador un tipo de cambio a plazo más conveniente que con el seguro de cambio estándar, a condición de que el precio spot se encuentre por encima de un determinado nivel (el strike price o precio de ejercicio) en el momento del vencimiento.
Si el tipo de cambio supera el precio de ejercicio en el momento del vencimiento, el comprador obtiene un beneficio. Por el contrario, si el tipo de cambio al contado no ha superado ese precio de ejercicio, el comprador puede ser obligado a cambiar las divisas a un tipo de cambio más desfavorable durante la duración del contrato
Un TARF no es el mejor instrumento para una empresa que tiene como objetivo cubrir el riesgo de tipo de cambio. Estos productos están destinados, más bien para inversores especulativos. A pesar de ofrecer un tipo de cambio más atractivo, presentan importantes inconvenientes:
- No garantizan un tipo de cambio determinado a vencimiento.
- En muchos casos tienen apalancamiento, lo que puede aumentar las pérdidas si el tipo de cambio se mueve en contra del comprador.
- No garantizan poder cambiar el valor nominal del contrato a vencimiento.
Las empresas que buscan una gestión racional del riesgo de divisas tienen alternativas más sencillas como los seguros de cambio.
Un tipo de cambio fijo es una política monetaria mediante la cual el banco central de un país vincula el valor de su divisa nacional a otra divisa más estable, a una cesta de divisas o a un activo de referencia como el oro, con el objetivo de reducir la volatilidad cambiaria y proporcionar estabilidad macroeconómica.
¿Por qué existe el tipo de cambio fijo?
La volatilidad del tipo de cambio es uno de los principales riesgos a los que se enfrentan las economías abiertas. Para países con estructuras productivas pequeñas o muy dependientes del comercio exterior —especialmente en regiones como África subsahariana o América Latina—, las fluctuaciones bruscas del tipo de cambio pueden traducirse en inflación importada, pérdida de competitividad exportadora o inestabilidad en la inversión extranjera directa. El tipo de cambio fijo surge como respuesta a esta vulnerabilidad: al anclar el valor de la divisa local a una referencia externa, se busca crear un entorno predecible para los agentes económicos.
Ventajas del tipo de cambio fijo
La principal ventaja es la estabilidad cambiaria. Las empresas que importan o exportan pueden planificar costes y márgenes con mayor precisión, ya que el precio de sus transacciones en divisa extranjera no está sujeto a oscilaciones inesperadas. Esta certidumbre también atrae inversión extranjera: los inversores internacionales tienen menos incentivos a abandonar un mercado cuando saben que el valor de sus activos denominados en divisa local no se va a erosionar de la noche a la mañana por una depreciación súbita.
Además, el tipo de cambio fijo contribuye a contener la inflación, ya que estabiliza los precios de importación y limita los efectos de segunda vuelta sobre los precios internos.
Inconvenientes y riesgos
Mantener un tipo de cambio fijo no es gratuito. El banco central debe acumular y preservar reservas significativas en divisa extranjera para poder intervenir en el mercado y defender la paridad establecida. Si el país incurre en déficits comerciales sostenidos, esas reservas se agotan y la presión sobre la divisa se vuelve insostenible. Los episodios del peso argentino en 2001 o del bolívar venezolano en 2014 ilustran con claridad cómo el colapso de un tipo de cambio fijo puede tener efectos devastadores sobre la economía real.
Por otro lado, un régimen de tipo de cambio fijo limita la autonomía de la política monetaria. En momentos de crisis, el banco central no puede utilizar el tipo de cambio como válvula de ajuste sin poner en riesgo la credibilidad del sistema.
¿Qué implica esto para la gestión del riesgo cambiario empresarial?
Para las empresas que operan internacionalmente, la distinción entre divisas con tipo de cambio fijo y divisas flotantes es relevante a la hora de diseñar su estrategia de cobertura. Operar con una divisa vinculada a otra reduce —pero no elimina— el riesgo de tipo de cambio, ya que las revinculaciones o devaluaciones repentinas pueden materializarse de forma abrupta. En cambio, con divisas flotantes, la volatilidad es continua pero gestionable mediante instrumentos financieros derivados y programas de cobertura sistemáticos.
Una gestión eficaz del riesgo cambiario requiere identificar con precisión las exposiciones en cada divisa, independientemente de su régimen cambiario, y actuar sobre ellas de forma automatizada y escalable.
Tipo de Cambio Flotante Administrado: Definición y Funcionamiento
Un tipo de cambio flotante administrado —también conocido como "flotación sucia"— es un régimen cambiario en el que un banco central interviene activamente en los mercados de divisas para mantener su moneda dentro de un rango objetivo, sin comprometerse con un tipo de cambio fijo de forma permanente.
A diferencia de un régimen de flotación pura, donde las fuerzas del mercado determinan exclusivamente el valor de una divisa, y a diferencia de una paridad fija, donde el tipo queda anclado a otra moneda por mandato de política económica, la flotación administrada ocupa una posición intermedia. El banco central monitoriza continuamente el tipo de cambio e interviene —comprando o vendiendo su propia divisa en el mercado abierto— siempre que el tipo se aleje de un corredor considerado aceptable. El objetivo no es eliminar el movimiento cambiario, sino evitar oscilaciones extremas que puedan desestabilizar la economía, perjudicar a los exportadores o alimentar la inflación.
Cómo funciona en la práctica
El ejemplo más relevante en la actualidad es el régimen del renminbi chino (CNY). Cada mañana, el Banco Popular de China publica un tipo de referencia —un punto medio— respecto al cual el renminbi puede moverse un máximo del 2% en cualquier dirección durante la sesión de negociación onshore de ese día. Esto crea una banda diaria: lo suficientemente estrecha como para que el banco central mantenga un control significativo, pero lo suficientemente amplia como para permitir cierto movimiento de mercado.
Otros bancos centrales —especialmente en economías emergentes— utilizan mecanismos similares, interviniendo de forma menos sistemática pero con una intención clara: suavizar la volatilidad o defender niveles de tipo de cambio competitivos.
Por qué es relevante para el director financiero o tesorero corporativo
Para las empresas con operaciones internacionales, el régimen que gobierna la divisa de un socio comercial tiene un impacto directo sobre la gestión del riesgo de tipo de cambio. La flotación administrada introduce una complejidad específica: la divisa se comporta como si flotara libremente —lo que permite aplicar instrumentos de cobertura estándar—, pero la intervención del banco central puede provocar movimientos bruscos, de carácter político, que no responden a la lógica habitual del mercado.
Esto es especialmente relevante para empresas expuestas a divisas como el CNY, la rupia india (INR) o el real brasileño (BRL), que operan bajo distintos grados de flotación administrada. En estos casos, el tesorero no puede basarse únicamente en las señales del mercado para proyectar los movimientos del tipo de cambio. Las decisiones de política monetaria, el nivel de reservas y la credibilidad del banco central forman también parte del análisis.
Comprender el régimen cambiario de cada divisa en cartera es, por tanto, un paso fundamental antes de diseñar cualquier programa de cobertura cambiaria. Este conocimiento determina qué instrumentos están disponibles y son líquidos, con cuánta antelación puede cubrirse realístamente la exposición y cómo interpretar los movimientos del tipo de cambio al calibrar el tipo de cambio presupuestado.
Una flotación administrada no es, en sí misma, más ni menos arriesgada que una flotación libre. Lo que importa es que el enfoque de gestión del riesgo cambiario de la empresa tenga en cuenta las dinámicas específicas de cada régimen en el que opera.
El tipo de cambio mid-market, también conocido como "interbancario" o "spot“es el punto intermedio entre el tipo de cambio de compra y el de venta en el mercado mundial de divisas. En cualquier par de divisas, el tipo de cambio mid-market varía constantemente.
El tipo mid-market auténtico es reconocido universalmente como el tipo de cambio más transparente y preciso de un par de divisas, el que realmente refleja los movimientos del mercado de divisas en tiempo real.
Los bancos y brókeres normalmente aplican un spread por encima o por debajo del precio mid-market –dependiendo de si el cliente quiere comprar o vender la divisa–, lo que en la práctica es una comisión oculta que se aplica al tipo de cambio real.
Las plataformas de gestión de divisas de la genuina industria fintech, aquellas que tienen la transparencia como objetivo, eliminan a los intermediarios, lo que les facilita proporcionar a sus clientes la posibilidad de ejecutar sus movimientos al tipo de cambio mid-market.
Al pedir la cotización de una divisa a un banco o bróker nos podemos encontrar claros ejemplos de lo que es el mid-market –aunque por su ausencia–. En el par EUR/USD, nos pueden ofrecer un precio de compra de 1,1704, y un precio de venta de 1,0824. El precio mid-market , en este caso sería 1,1264. El banco o bróker, en este caso estaría aplicando un spread de casi un 4% en cada movimiento.
Del inglés “on the spot” (de inmediato), se refiere al tipo de cambio del momento de un par de divisas determinado, para ser liquidado de forma inmediata.
El tipo de cambio entre dos divisas viene determinado por varios factores que influyen en el valor de la divisa, como pueden ser los tipos de interés, los resultados económicos a nivel nacional o la inflación. Otro aspecto que puede afectar es el precio que los compradores de la divisa estén dispuestos a pagar y, a su vez, el que los vendedores estén dispuestos a aceptar, también denominados precios de compra y venta, respectivamente.
Formación del tipo de cambio
El tipo de cambio forward difiere del tipo de cambio spot. Está basado en el último, pero en su cálculo también se aplica el diferencial de los tipos de cambio de ambos países, que puede ser positivo o negativo. El tipo de cambio forward no es un pronóstico del tipo de cambio spot futuro.
A trade repository (TR) is defined by the European Securities and Markets Authority (ESMA) as “an entity that centrally collects and maintains records of securities financing transactions”. For the TR, this means validating, storing and matching transaction reports, making those reports available to authorised regulators and aggregating and anonymising the reported data as public information. Trade Repositories play an important role in enhancing the transparency of derivative markets and securities financing markets, and thus of the financial system. For this reason, they are heavily regulated by the government agencies in charge of financial markets supervision.
