Glosario
Navegue por el complejo mundo de la gestión de divisas con nuestro completo diccionario de términos y definiciones financieras.
Clearing (the clearing of payments) is the process by which an intermediary entity acts to ensure a transaction is carried out, from the initial agreement between the two counterparties to the actual transfer of money from one bank account to another. The intermediary entity effectively adopts the role of both counterparties to carry out the transaction.In currency transactions, a bank, broker or FX provider completes the clearing process through a clearing department. Clearing speeds up the transactional delay between parties. Counterparties make payments directly to the clearing entity rather than the counterparty at the opposite end of the transaction.International clearing houses include: Clearing House Automated Payment System (CHAPS) in the UK, EBA Clearing in the Eurozone and Automated Clearing House in the United States.
A closed forward contract is a contractual agreement to buy or sell a specified amount of one currency against payment in another currency at a specified date in the future known as the ‘value date’. By contrast, when both parties can exchange the funds before the value date, the forward contract is said to be ‘open’. Sometimes known as a ‘fixed’ or ‘standard’ contract, the “closed outright forward” is the simplest type of forward contract. For this reason, they are widely used by businesses to hedge against the risk of losses due to adverse exchange rate movements. However, hedging with closed outright forwards makes it impossible to benefit from advantageous exchange rate movements. Closed outright forwards also offer no flexibility about the date of settlement. Both parties are legally obliged to exchange the funds on the value date. Businesses that need more flexibility over payment terms may prefer open or “flexible” forward contracts.
Close-out netting is a netting method that reduces pre-settlement credit risk. It only applies to transactions between parties where there is a default.Advantages of close-out nettingIn close-out netting, the non-defaulting company is no longer subject to contractual obligations to a defaulting counterparty. The positive and negative values are then combined into either a net receivable or payable. As a result, credit exposure is reduced from gross to net exposure.If the combined values result in a net receivable, the non-defaulting party owns this debt, which is to be paid by the defaulting party. If the netting calculation results in a net payable; the defaulting party is owed this amount by the non-defaulting party.Close-out netting is designed to considerably reduce the impact of a transactional default. Without close-out netting, the non-defaulting party remains bound by the terms of the transaction contract, and has to pay the notional amount. It is then often complicated, expensive and time-consuming to recover the capital. And if the defaulting party has cash flow problems or declares bankruptcy, the chances of recovering the total amount are greatly reduced.
La cobertura de balance es un programa de cobertura diseñado para proteger el valor de los activos y pasivos de una empresa denominados en moneda extranjera frente a las fluctuaciones del tipo de cambio, con el objetivo específico de minimizar las pérdidas y ganancias contables por divisas en los estados financieros.
Por qué es importante
Para cualquier empresa que mantenga partidas monetarias en moneda extranjera — cuentas por cobrar, cuentas por pagar, préstamos intercompañía o saldos de tesorería — los movimientos del tipo de cambio entre la fecha de la transacción y la fecha de liquidación generan lo que los contables denominan exposición contable, también conocida como exposición por conversión. Cuando los tipos evolucionan de forma desfavorable, estas posiciones generan pérdidas por divisas que impactan directamente en la cuenta de pérdidas y ganancias (PyG), aunque la actividad comercial subyacente sea perfectamente sólida. La cobertura de balance existe para reducir este efecto, proporcionando a los equipos financieros unos estados financieros más limpios y predecibles.
Cómo funciona
Al cierre de cada periodo contable, la empresa identifica sus posiciones netas abiertas denominadas en moneda extranjera — habitualmente por par de divisas — y contrata instrumentos de cobertura compensatorios, como contratos a plazo, para fijar el tipo de cambio de dichas posiciones. Cuando los tipos se mueven, las ganancias o pérdidas de la cobertura compensan el efecto de revalorización de las partidas del balance, resultando en un impacto neto en PyG significativamente reducido.
Es importante comprender lo que la cobertura de balance no hace. Dado que la exposición contable surge después de que una transacción ya ha sido valorada y registrada, este programa no protege los márgenes comerciales de la empresa frente al riesgo de divisa. Ese es el papel de la cobertura económica o de tipo de cambio presupuestario. Una estrategia de gestión del riesgo de divisa bien diseñada combina habitualmente ambos enfoques: la cobertura presupuestaria para proteger los márgenes en el momento de la fijación de precios, y la cobertura de balance para mantener los estados financieros libres de ruido cambiario.
Combinación de la cobertura de balance con otros programas
En la práctica, las empresas raramente ejecutan la cobertura de balance de forma aislada. Funciona mejor cuando se combina con programas de cobertura presupuestaria — ya sean estáticos, dinámicos o por capas — y con programas que cubren compromisos en firme. El objetivo es un enfoque coherente e integral del riesgo de divisa que aborde la exposición en cada etapa del ciclo comercial: desde el momento en que se fija un precio hasta la liquidación.
La automatización de la gestión de divisas hace que esta combinación sea significativamente más manejable. En lugar de gestionar cada programa de forma manual, las empresas pueden automatizar la identificación de posiciones abiertas, la ejecución de coberturas y la conciliación de resultados — reduciendo tanto el riesgo operativo como la carga de trabajo de los equipos de tesorería. Puede obtener más información sobre cómo interactúan estos programas en nuestro análisis en profundidad sobre la estrategia de cobertura de balance en la gestión de divisas.
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El concepto cobertura del tipo de cambio se refiere a un derivado financiero utilizado por las empresas para proteger sus flujos de caja de la exposición al riesgo de divisa. Las coberturas más frecuentes suelen ser los contratos forward o seguros de cambio, las opciones o los contratos de futuros.
Tipos de seguros de cambio
Hay una amplia variedad de seguros de cambio, aunque el modelo más básico es el que garantiza a la empresa que lo adquiere cambiar divisas en una fecha futura a un tipo de cambio muy cercano al tipo del momento en el que se firma el contrato. Este producto protege a la empresa del impacto de los movimientos adversos el tipo de cambio, sin embargo, también le impedirá beneficiarse de cualquier evolución favorable del tipo de cambio. Es una manera simple y altamente efectiva de protegerse ante la volatilidad de las divisas.
Las opciones permiten a la empresa definir un tipo de cambio mínimo que activa el contrato para llevar a cabo la transacción en una fecha futura determinada. Por debajo de ese tipo de cambio, la empresa no está obligada a liquidar el contrato y puede realizar la operación de cambio de divisas al contado. Fundamentalmente, las opciones tienen una condición de cancelación para garantizar a la empresa un tipo de cambio mínimo.
Las operaciones de cobertura son un elemento esencial en cualquier estrategia de gestión del riesgo del tipo de cambio y en este sentido, elegir un instrumento inapropiado puede tener un impacto negativo relevante en la cuenta de resultados de la empresa.
Collateral is the security required from the borrower in all kinds of financial transactions. It protects lenders against the risk of a payment default. If a borrower fails to pay the amount owed on the due date, the lender can claim the collateral in order to minimise losses from the defaulted payment. Collateral is a crucial element in loans and other financial instruments like forward or futures contracts, as it lowers the risk of default and limits the negative impact of any default to a transaction as well as, more generally speaking, to international trade and the financial markets.
A limit order, in the context of foregin exchange risk management, is an order to buy or sell a currency forward at a specific exchange rate or better. This exchange rate is determined by the treasury team. A buy limit order can only be executed at the limit exchange rate or lower; a sell limit order can only be executed at the limit exchange rate or higher. Limit orders are the most common type of conditional orders.
Conditional orders are sophisticated trading instructions that are automatically executed when predetermined market conditions are met, specifically designed for budget hedging to ensure systematic protection of target exchange rates. These orders are strategically set across different exposure partitions so that their weighted average execution rate precisely matches the foreign exchange rate that requires protection, providing automated and disciplined hedging execution.
Other conditional orders, used in Currency Management Automation solutions like Dynamic Hedging, are stop-loss orders and take-profit orders. For example, a British company that pays a China-based supplier USD 1 million every 3 months must exchange GBP to USD in order to complete the transactions. If the current exchange rate is GBP-USD 1.30, the company may impose a limit order to buy USD at an exchange rate no lower than GBP-USD 1.28. If USD appreciates to GBP/USD1.25, the company will have stemmed the FX losses through its limit order at 1.28.
Constant currencies is a term that refers to a fixed exchange rate that eliminates fluctuations when calculating financial performance figures. Companies with significant operations in other countries often represent their earnings in constant currency terms since floating exchange rates can often mask true performance. Since the performance of a company is accurately depicted by its revenue and profit metrics, accounting for the same by fixing the exchange rate at the prevailing value or that of the previous year is often done to give a clearer picture to management, analysts and investors.
Constant currency measures reporting is an accounting technique used by companies to present financials year-over-year for comparative purposes without the effects of currency movements. For example, a company can calculate constant currency buy taking the last period’s exchange rates and applying them to this period’s results. Although it allows for year-over-year comparisons, constant currency measures reporting is not without some pitfalls. For example, when exchange rates not used in preparing accounting results are used to calculate constant currency reporting, the reporting contains rate impacts not experienced by the company.
Se conoce como contraparte a la «otra» parte de la operación financiera. Por tanto, se denomina contraparte a cada uno de los participantes involucrados en la operación.
Establecer un contrato con una contraparte entraña un riesgo de impago, que se conoce como “riesgo de contrapartida” que define el índice de probabilidades de que la contraparte no pueda cumplir con sus obligaciones contractuales en la fecha indicada, lo que imposibilitaría completar la transacción.
El riesgo de contraparte
Este riesgo a menudo puede evitarse mediante una cámara de compensación, que asume el riesgo de crédito de ambas partes implicadas en la operación e identifica los requisitos de cada parte para asegurar la transacción y, en caso necesario, cubre el riesgo de impago de las partes.
En intercambio de divisas, un contrato forward o seguro de cambio es un acuerdo que asegura el tipo de cambio actual para una operación en una fecha futura determinada. Se trata de un instrumento simple pero efectivo para contrarrestar el riesgo de volatilidad del tipo de cambio. En efecto, se “fija” el tipo de cambio de hoy para una operación futura.
Asimismo, aunque los contratos forward protegen de posibles pérdidas provocadas por la fluctuación del tipo de cambio en nuestra contra, esto también significa que no podremos beneficiarnos de cualquier ganancia que se hubiera obtenido como consecuencia de movimientos del tipo de cambio a nuestro favor. No obstante, cuando el dinero de tu empresa está en juego, no es recomendable hacer conjeturas sobre los posibles movimientos de los tipos de cambio.
Ejemplo de contrato forward
Una compañía de la zona euro ha hecho un encargo a un proveedor situado en EE.UU. Supongamos que el precio del encargo es de 100.000 USD a pagar en 60 días. Con el tipo de cambio de hoy, tendría que pagar 74.000 EUR. Sin embargo, la empresa desconoce si el tipo de cambio será el mismo o incluso mejor dentro de 60 días. ¿Qué ocurre si el euro se debilita frente al dólar y al final debe pagar 76.000 EUR?
El EUR/USD se mueve constantemente. En el espacio de unos cuantos meses, o incluso semanas, la cantidad de USD que la empresa puede adquirir con sus euros podría caer en picado. Y esta es una apuesta muy arriesgada.
Imagina este supuesto para todos los encargos a lo largo del año. Se trata de un riesgo demasiado alto para cualquier empresa, y un enorme quebradero de cabeza para el director financiero. ¿Qué puede hacer al respecto? He ahí donde aparecen los contratos forward o seguros de cambio, que ayudan a mitigar el riesgo y protegen los flujos de efectivo de la empresa.
Un contrato forward flexible es un tipo de contrato forward o seguro de cambio cuya función es proteger a la empresa o particular que lo contrata de la volatilidad del tipo de cambio entre dos divisas durante un tiempo determinado.
Diferencias con el seguro de cambio estándar
El contrato forward flexible se diferencia de un contrato forward estándar en que el comprador puede liquidar la operación en cualquier momento antes de la fecha de vencimiento del contrato.
También existe la posibilidad de liquidar varias cantidades del total del importe nominal en diferentes fechas antes del vencimiento del contrato. Si se liquida antes de la fecha de vencimiento o si se realizan varias liquidaciones parciales, el tipo de cambio se mantiene igual que el que se aplicaría en la fecha de vencimiento (es decir, el tipo de cambio fijado al inicio del contrato), aunque los puntos forward aplicados serán los correspondientes al momento de la liquidación.
Las empresas suelen recurrir a este tipo de contratos cuando tienen la necesidad de hacer pagos frecuentes en divisa; como por ejemplo pagar nóminas de empleados de una filial en otro país o efectuar pagos periódicos a proveedores extranjeros.
Los contratos forward flexibles ofrecen una mayor diversidad que los contratos forward estándar, que solo ofrecen la posibilidad de efectuar la liquidación en una fecha concreta.
Los contratos forward flexibles tienen también inconvenientes. Si el tipo de cambio spot es más conveniente que el tipo que establece el contrato en el momento del vencimiento, el comprador podría pagar mucho más por la divisa que lo que pagaría si la comprara al contado o a tipo spot. Por otra parte, la posibilidad de incumplimiento del contrato por parte del comprador pone al proveedor –normalmente un banco, bróker o una compañía dedicada al cambio de divisas– en una situación de riesgo financiero.
Al igual que el resto de seguros de cambio, el contrato forward flexible no está regulado, lo que obliga a las partes que lo contratan a ser extremadamente prudentes a la hora de elegir la contraparte. A pesar de ello, siempre existe un cierto nivel de riesgo.
