Glosario
Navegue por el complejo mundo de la gestión de divisas con nuestro completo diccionario de términos y definiciones financieras.
Los mensajes SWIFT son mensajes generados cuando se ejecuta una transferencia de fondos internacional utilizando la red SWIFT de pagos internacionales.
¿Qué es el SWIFT?
SWIFT es el acrónimo en inglés de la Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Internacionales, y es un sistema de mensajes entre entidades financieras a través del cual se intercambian transacciones interbancarias como órdenes de pago, remesas o créditos, entre otras.
El sistema de mensajería SWIFT tiene dos ventajas fundamentales:
- Recoge todos los detalles de una transferencia internacional, incluidos los costes y los plazos del pago.
- Permite conocer el estado de la transferencia a lo largo de todo el proceso y es considerado una prueba de pago fiable para empresas de todo el mundo. Su trazabilidad garantiza a las dos partes de una transacción conocer en qué lugar se encuentra la operación en cualquier momento del proceso.
Los pagos SWIFT son considerados extremadamente fiables. Desde que se estableció el sistema en 1970, ni uno solo de los 15 millones de mensajes que se las entidades financieras intercambian diariamente se ha extraviado.
El mercado de divisas (mercado FX / mercado Forex), es el mayor mercado del mundo, en él se intercambian 5,3 billones de USD diarios. Se trata de un intercambio descentralizado en el que las principales divisas del mundo pasan de una mano a otra. El mercado está en constante movimiento y los tipos de cambio varían cada segundo.
En el mercado mundial de divisas, la mayor parte del dinero se intercambia con fines especulativos, es decir, la mayor parte del volumen global de divisas se compra y se vende en función de las expectativas de su precio futuro.
Solo un pequeño porcentaje se atribuye a transacciones de la economía real, es decir, para el intercambio internacional de bienes y servicios.
El mercado de divisas es esencial para el funcionamiento del comercio internacional, ya que es el que permite, por ejemplo, que una empresa en EE.UU. compre productos a proveedores europeos.
Una operación de intercambio de divisas típica implica el intercambio de una divisa por otra para realizar un pago. Sin el mercado de divisas, no podría existir el comercio internacional.
El P2P Foreign Exchange o intercambio de divisas peer-to-peer es un sector en alza dentro del mercado de divisas, que elimina intermediarios (bancos y brókeres) y los costes relacionados, al conectar directamente a las dos partes para realizar el intercambio.
La ventaja para el usuario es que el mercado peer-to-peer, permite reducir de forma drástica los spreads que los bancos y brókeres aplican normalmente en el tipo de cambio.
El tipo de cambio ofrecido en el mercado P2P es, por tanto, el tipo de cambio mid-market (tipo de cambio intermedio entre precio de compra y precio de venta) y al que se puede acceder a tiempo real en cualquier hora del día, lo que se traduce en una reducción de los costes de las operaciones y el tiempo de gestión y una mayor garantía de transparencia.
The minimum variance hedge ratio, also known as the optimal hedge ratio, is a formula to evaluate the correlation between the variance in the value of an asset or liability and that of the hedging instrument that is meant to protect it. The minimum variance ratio is used by businesses and investors who hedge their exposure with futures contracts. Since perfect hedging does not exist, in some cases treasurers need to calculate the minimum variance hedge ratio to find out the suboptimal number of contracts in order to offset their exposure to the potential changes in the value of their underlying asset or liability. A typical example of this is an airline who, because their business is exposed to variations in fuel prices, might want to protect their margins with futures contracts. As there is no jet fuel futures market, the company will have to look for suboptimal contracts, that is, the futures contracts with the highest correlation with the underlying asset – in this case, jet fuel.
En la cotización de un par de divisas, la moneda base o divisa base, también conocida como moneda principal, es la primera divisa que aparece en un par de divisas concreto, mientras que la segunda se conoce como moneda cotizada.
La cotización de una divisa se muestra siempre en comparación con otra. Por ejemplo, en el par de divisas EUR/USD, el euro es la moneda base y siempre tiene el valor 1, pues la divisa base es la referencia que fija el tipo de cambio entre las dos divisas.
Algunas cotizaciones aparecen de la siguiente forma: EUR/USD: 1,30; es decir, se necesitan 1,30 dólares para comprar 1 euro.
En el mercado de divisas, normalmente la divisa más líquida es la que se utiliza como moneda base. Así pues, la mayor parte de las veces el dólar de EE.UU. es la moneda base en la mayor parte de los cruces, excepto en el caso de los cruces contra el euro, la libra, el dólar australiano y el dólar neozelandés.
La moneda o divisa cotizada, también conocida como "divisa secundaria", es la segunda divisa que encontramos en un par de cotización y cuyo valor es el que se muestra en la cotización, en relación a una unidad de la divisa base.
Veamos el siguiente ejemplo:
En el par de cotización EUR/USD, el dólar estadounidense (USD), es la moneda cotizada, mientras que el euro (EUR) es la moneda base.
En la cotización “EUR/USD: 1,30”, se requieren 1,30 USD para comprar 1 euro. En este caso el euro, que es la divisa base, siempre tendrá valor 1, mientras que la divisa cotizada tiene un valor variable dependiendo de la fluctuación del tipo de cambio.
En la gran mayoría de los casos, la divisa con más presencia internacional es la divisa base, es decir, el dólar, que es la que aparece como base en todos sus cruces, con la excepción de los cruces con el euro, la libra esterlina, el dólar australiano y el dólar canadiense.
In the process of translating foreign-currency denominated assets and liabilities into a firm’s functional currency, monetary assets and liabilities are items that represent a claim to receive, or an obligation to pay, a fixed amount of foreign currency units. Foreign-currency denominated cash balances, accounts payable and receivable, and long-term debt are examples of monetary assets and liabilities. By contrast, non monetary items are physical assets such as inventory and fixed assets. In the monetary/non monetary method of translation for the balance sheet, monetary items are translated at the current rate, while non monetary items are translated at historical rates.
Multi-currency accounts are bank accounts that allow holders to send and receive payments in multiple currencies. In practice, they mimic a structure featuring multiple bank accounts, but with a single account number. Multiple currency accounts empower businesses to make and receive payments in local and foreign currencies without needing to convert as a result of each transaction. Multiple currency accounts are particularly useful for e-commerce firms running stores in different currencies, and, more generally, for firms with international operations.
Multi-currency notional pooling consists in creating a master account with a bank in order to offset balances in different currencies and optimise cash and liquidity management. Companies with subsidiaries in different countries can implement multi-currency notional pooling strategies due to their efficiency as a method to manage multi‑currency balances. The advantages include: – A single liquidity position to address most cash-management issues. – Minimal cash transfer fees, as transfers between accounts are minimised. – Reduced foreign-exchange transactions: offsetting credit and debit balances through a multi-currency balance, the pool minimises the need for FX transactions and their costs.
Multi-currency pricing is a technique used by AdTech firms that allows participants to choose their preferred currency, thereby aknowing exactly how much they are spending in their chosen currency. Dealing in multiple currencies allows participants to increase selling prices and margins or, alternatively, to gain competitiveness and expand sales in promising new markets. One of the main functions of Ad Exchanges, for example, is to automatically compare and select the correct winning bids from different demand players—which requires access to real-time market rates. This is made possible by Currency Management Automation solutions that not only provide real-time FX data, but also automates currency risk hedging in any currency pair, for any number of transactions.
In Currency Automation Management, a multi-currency system is a software solution that enables firms to manage their FX workflow in any currency, from the pre-trade phase to the trade and post-trade phase. Multi-currency systems allow companies to capture the benefits of buying and selling in their customers/suppliers/customers’ currencies, while keeping currency risk at bay. By pricing and selling in their clients’ currencies, firms ‘speak the language’ of their customers, allowing commercial teams to add promising new markets to the portfolio. Moreover, they are in a position to capture the price mark-up usually applied by clients who receive quotes in foreign currencies. Buying in suppliers’ currency allows managers to widen the range of potential suppliers and to bypass supplier markups, thus leading to higher profit margins. An effective multi-currency system presupposes effective FX hedging. Depending on a company’s specific parameters, Currency Management Automation solutions allow managers to design the hedging programs —and combinations of hedging programs— that best protect them for currency risk, in an automated manner.
A multilateral netting system is a settlement mechanism used by companies to pay for goods and services purchased from affiliated companies. The netting process consolidates intercompany transactions and calculates settlement requirements internally instead of using external payment systems. Multilateral netting systems are typically used by companies with a number of affiliates in different countries. By netting, they reduce bank fees, currency conversion costs, bank balances and improve operating efficiency. Reducing the number of cross border flows saves bank charges and reduces the number of foreign exchange transactions and the spread lost to intermediaries.
