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Glosario

Cuenta bancaria segregada

Una cuenta bancaria segregada es una cuenta de cliente mantenida por un proveedor de servicios financieros en la que los fondos del cliente se conservan completamente separados del capital operativo propio de la empresa, garantizando que dichos fondos no puedan ser utilizados, reclamados ni comprometidos por la empresa bajo ninguna circunstancia.

Para cualquier empresa que transfiere fondos a un proveedor de divisas —ya sea para liquidar operaciones de cambio, financiar un programa de cobertura o realizar pagos internacionales— entender cómo se custodian esos fondos es un elemento fundamental de la gestión del riesgo de contraparte. Las cuentas segregadas existen precisamente para dar respuesta a esa preocupación.

Cuando una empresa financiera mantiene fondos de clientes en una estructura segregada, se establece una separación legal clara: los fondos pertenecen al cliente, no a la empresa. Esto tiene implicaciones prácticas muy relevantes. Si el proveedor enfrentara dificultades financieras o entrara en un proceso de insolvencia, los fondos del cliente no formarían parte de la masa concursal y no podrían ser reclamados por los acreedores de la empresa. La protección opera con independencia de la situación financiera del proveedor.

Esta estructura contrasta con los modelos en los que los fondos del cliente se mezclan con el capital de la empresa —práctica conocida como commingling— lo que puede generar ambigüedad legal sobre la titularidad de los fondos en situaciones de estrés financiero.

Para los directores financieros y tesoreros que gestionan exposiciones en divisas, la segregación de fondos no es un detalle menor: es un criterio de selección al evaluar proveedores de gestión de divisas. Un proveedor que opera con cuentas segregadas ofrece una capa adicional de seguridad que protege la liquidez operativa de la empresa frente a riesgos ajenos a su actividad.