Finanzas y riesgo cambiario
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Sabores y Fragancias: Cómo gestionar el riesgo en divisas en momentos de incertidumbre

Publicado 26 mayo, 2020

La crisis del Coronavirus está impactando la industria de sabores y fragancias de múltiples maneras. A lo largo del primer trimestre hemos asistido a un aumento de existencias en el rubro de fragancias y aceites esenciales y a un aumento del consumo de detergentes y jabones por medidas de higiene personal y prevención contra el virus. Frente al riesgo de desajustes en la cadena de abastecimiento, la principal preocupación de los equipos financieros está centrada, en lo inmediato, en la gestión de la liquidez y los flujos de caja. 

Este panorama incluye un factor de riesgo adicional: la volatilidad de las divisas. En marzo y abril de 2020, las monedas de países emergentes como RUB, TRY y BRL sufrieron pérdidas de entre 10% y 25%; el tipo de cambio EUR-USD —el más relevante para la industria— tuvo fluctuaciones de +/- 7% en pocos días. Esta volatilidad es suficiente para poner en riesgo el margen de beneficios de muchas compañías.

Como explicamos en un seminario reciente organizado por Kantox, las divisas constituyen un factor de competitividad para la industria de aromas y fragancias. Operando en divisas, las empresas amplían la gama de proveedores potenciales, aprovechan las ventajas de vender en la moneda de sus clientes y maximizan los ‘puntos forward’—la diferencia entre el tipo de cambio forward y spot atribuible a los diferenciales de tipos de interés de corto plazo entre monedas.

Sin embargo, asumir la divisa de los clientes y proveedores conlleva tres grandes dificultades: la gestión del riesgo de tipo de cambio, los costes y la carga de trabajo. La solución, como veremos, pasa por la automatización de la gestión en divisas. Pero antes, debemos estudiar en detalle el ‘mapa’ del riesgo para entender mejor cómo y cuándo ocurre el riesgo en divisas. 

El ‘mapa’ del riesgo de tipo de cambio

Para evaluar el riesgo en divisas, es necesario entender cómo se determinan los precios a lo largo de la cadena de valor. En contratos de tipo ad hoc, el precio depende de tres variables: el coste del ‘commodity’ subyacente (generalmente en USD), el tipo de cambio y el margen añadido por el vendedor. En contratos de tipo framework o ‘contratos marco’, los precios y volúmenes se fijan por un período determinado; si los volúmenes operados superan el importe predeterminado, el precio del excedente se establece bajo la formalidad ad hoc; si son inferiores, puede haber una penalidad.

Dependiendo del modelo de negocio, las empresas operan bajo la modalidad back to back’ con mínimos niveles de stock, o en caso de tener una ventaja comparativa con los niveles de stock necesarios para hacer frente a los requerimientos particulares del negocio. En el caso de operaciones ‘back to back’, el riesgo de tipo de cambio comienza en el instante en que se presenta la orden de compra/venta. Es el momento clave en el que el cliente recibe la cotización. Para cubrir el resultante riesgo de transacción, se abre en ese mismo instante una posición contraria en el mercado forward de divisas. 

El riesgo contable aparece más tarde, cuando la factura correspondiente es emitida y registrada en el balance. Se trata de un punto particularmente importante. Todo el mundo es consciente del riesgo contable porque genera diferencias de cambio en la cuenta de resultados. Pero lo que verdaderamente nos debe importar desde el punto de vista del desempeño de la compañía es el riesgo transaccional. Al concentrarse casi exclusivamente en la gestión del riesgo contable, los equipos financieros pueden cometer el error de descuidar el riesgo transaccional.

Cuando el stock es un componente integral de las operaciones diarias, la gestión del riesgo de pricing es un factor esencial en términos de competitividaden especial en tiempos de alta volatilidad. Este riesgo comienza en el momento de la compra del inventario y continúa hasta que la orden de venta es emitida. El valor del stock, mientras tanto, fluctúa de acuerdo al precio del ‘commodity’ subyacente y al tipo de cambio. El riesgo transaccional se inicia con la orden de venta y continúa hasta que la operación queda consolidada en la divisa de referencia. En este caso, habrá riesgo contable tanto en la compra como en la venta. En la práctica, este ‘mapa de riesgo’ es aún más complicado debido a la gran cantidad de posiciones en distintos contratos, plazos y divisas. 

La automatización de la gestión en divisas y el programa de cobertura óptimo

Para sacar provecho de las divisas y aumentar la competitividad, los equipos financieros deben formular programas de cobertura que cumplan una serie de requisitos. En primer lugar, todo programa de cobertura debe estar alineado con la exposición al riesgo, con la tolerancia al mismo y con los objetivos comerciales de la compañía. En segundo lugar, todo el management debe estar al tanto del programa. Por esta razón, un buen programa de cobertura debe estar claramente documentado y ser medible y fácil de comunicar. Además, tendrá que ser lo suficientemente flexible para poder adaptarlo a cambios en las condiciones de mercado. 

Finalmente, un buen programa de cobertura debe ser ejecutado de manera eficaz. Desde este punto de vista, la automatización de la gestión en divisas ofrece la mejor solución. La automatización permite disponer de una visibilidad completa, 24/7, de la exposición al riesgo en divisas. En base a parámetros definidos por el equipo financiero, las coberturas son ejecutadas y reportadas automáticamente, independientemente de la cantidad de operaciones y tipos de cambio involucrados.

Los beneficios de la automatización puede verse en tres dimensiones: riesgo, crecimiento y coste. Desde el punto de vista del riesgo, el riesgo operativo queda reducido al desaparecer el riesgo de error humano, y el riesgo de tipo de cambio queda prácticamente eliminado. Desde la perspectiva del crecimiento, la automatización permite aumentar la cantidad de clientes y proveedores potenciales y facilita la expansión a nuevos mercados. Finalmente, al automatizar la gestión, los equipos financieros en la industria de sabores y fragancias pueden dedicar más tiempo a actividades que añaden valor, sin preocuparse por el riesgo cambiario. Y podrán preparar la empresa para hacer frente a nuevas situaciones imprevisiblesun beneficio particularmente valioso en estos tiempos agitados.  

 

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