Finanzas y riesgo cambiario
News Index
Por Arturo Pallardó

Vida más allá de Bitcoin: Ethereum & The DAO

Publicado 27 julio, 2016

(Este es el primero de una serie de tres artículos bajo el nombre: El cisma de las criptomonedas)

Como explicaba en la introducción, el mundo de las criptomonedas está en plena ebullición. Ethereum, junto con su moneda Ether (la segunda en market cap por detrás de Bitcoin), es probablemente el proyecto en mayor auge de todo el ecosistema. Pero para entender los acontecimientos de las últimas semanas, es necesario explicar (aún a riesgo de no ser todo lo riguroso que me gustaría) como funcionan algunos participantes e instituciones.

¿Qué es Ethereum? 

Eliminemos los intermediarios. Con este mismo objetivo nació también Bitcoin, la criptomoneda que permite realizar pagos entre diferentes entidades o individuos sin necesidad de que exista una autoridad centralizada que supervise, de confianza y aporte seguridad a todo el proceso. Estas transacciones quedan registradas en la blockchain (o cadena de bloques), una especie de base de datos contable distribuida que da soporte a toda esta estructura.

Ethereum va un paso más allá. Creada por Vitalik Buterin (que con solo 19 años se ha convertido en una figura cuasi venerada en la red), esta plataforma es más flexible que Bitcoin, permitiendo que desarrolladores creen aplicaciones descentralizadas de muy diversa índole (que van más allá del mundo financiero), desde mensajería instantánea o servicios de música, hasta modelos descentralizados de gobernanza.

De nuevo, la tecnología detrás de este sistema se conoce como blockchain, en la cual se almacenan los denominados smart contracts (contratos inteligentes), cuyas cláusulas se ejecutan automáticamente mediante fórmulas matemáticas sin necesidad de una autoridad central. Asimismo, el Ether (ETH), la moneda utilizada en este ecosistema para realizar pagos y construir las aplicaciones, se ha convertido en la segunda criptomoneda en market cap, justo por detrás de Bitcoin.

“The DAO” y los “smart contracts”

Screen-Shot-2016-05-12-at-12.35.56-PM

Escritos en código, el contenido de estos smart contracts puede consistir en algoritmos que regulen procesos relativamente simples (como pueden ser las cláusulas asociadas a una simple transacción entre dos individuos), o extremadamente complejos. Un ejemplo de ello es la creación de The DAO o Decentralized Autonomous Organization, un fondo de inversión descentralizado que, entre otras cosas, sirve para financiar mediante Ethers (ETH) proyectos de startups en el ecosistema Ethereum.

En tiempo record, el DAO atrajo más 140 millones de dólares en Ether, convirtiéndose en la iniciativa de crowdfunding más exitosa de la historia. Pero más interesante es el modo en que tiene lugar la toma de decisiones en esta institución. En el smart contract correspondiente se estipula un mecanismo de votación en el que los inversores del fondo deciden por mayoría si quieren financiar un proyecto concreto. Sin embargo, aquellos que se encuentran en minoría después de la votación pueden decidir o bien aceptar la decisión conjunta, o optar por “independizarse” del fondo, es decir, crear un nuevo contrato (de facto un nuevo DAO) que tome decisiones más acorde a sus preferencias.

Este sistema elimina el problema que en Ciencia Política se conoce como la “tiranía de las mayorías”, por el que las minorías tienen que resignarse a aceptar constantemente decisiones que no comparten (llegando incluso a la opresión). No puedo dejar de encontrar cierto paralelismo con el episodio del Brexit, por el que el Reino Unido decidió mediante referéndum escindirse de Unión Europea. Sin embargo, la toma de decisiones en el mundo físico/”real” muestra muchas más barreras (tanto logísticas como especialmente políticas) que el mundo digital/Ethereum.

Por poner un ejemplo, conceptualmente no sería descabellado pensar que Londres (con mayoría pro-EU) se independizara a su vez de UK, uniéndose así a la EU (de hecho, surgieron varias iniciativas en la red con asi 200.000 votos apoyando esta idea). Sin embargo, a día de hoy es muy complicado (por razones históricas, identitarias, logísticas, etc) que este tipo de iniciativa acabe entrando en la agenda política. En cualquier caso, es realmente interesante como, en el mundo digital (y en especial en el ecosistema blockchain) este tipo de problemática relacionado con la toma de decisiones puede llegar a tomar un cariz completamente distinto al que tendría en el mundo físico.

(Siguiente parada: “El cisma de Ethereum (hard fork edition)”. En este segundo artículo explico los acontecimientos sucedidos en las últimas semanas en torno a esta plataforma, desde el “robo” del DAO, hasta la escisión de Ethereum)

 

 

Avatar

Deja un comentario

*